Señor Ruega por Nosotros

miércoles, 15 de junio de 2011

Oracion por los Sacerdotes




Oh Dios eterno y omnipotente, mira al rostro de tu Cristo.
y por amor de ÈL, que es el Sumo y Eterno Sacerdote,ten
piedad de tus sacerdotes,Recuerda. Dios misericordioso,
sino unos seres humanos dèbiles y fragìles.
Renueva en ellos la gracia que han recibido por imposiciòn
de las manos del obispo.Guàrdalos cerca de ti para que el
enemigo no prevalezca en ellos; a fin de que nunca hagan
nada que desdiga en punto alguno de su sublime vocaciòn.

Oh Jesùs, a Ti ruego por tus sacerdotes fiekes y fervorosos
por tus sacerdotes infieles y tibios; por tus sacerdotes que laboran
en casa o fuera , en campos de misiòn; por tus sacerdotes jovènes
y mayores; por tus sacerdotes moribundos; por las almas de tus sacerdotes
en el purgatorio.

Pero sobre todo te encomiendo a los sacerdotes que me son mas
queridos; Al sacerdote que me bautizô; a los sacerdotes que me
absolvieron de mis pecados; a los sacerdotes a cutas misas asistì
que me dieron tu cuerpo y tu sangre en la comunion, a los sacerdotes
que me enseñaron o instruyeron o me animaron y me ayudaron y a los
sacerdotes a quienes debo algo en cualquier otro modo. Especialmente....

Oh Jesùs, guàrdalos a todos cerca de Tu Corazòn y bendìcelos copiosamente
asì en el tempo como en la eternidad.   Amen.

Novena al Sagrado Corazòn de Jesùs


Por la señal de la santa Cruz, etc.
Señor mío Jesucristo, etc.
ORACIÓN PREPARATORIA
¡Oh Corazón divinísimo de mi amado Jesús, en quien la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracias! Concededme un corazón semejante a vos mismo, y la gracia que os pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, vuestro sagrado culto y bien de mi alma. Amén.
Rezar a continuación la oración del día que corresponda.


DÍA PRIMERO
Acto de contrición y oración preparatoria.
Oración. ¡Oh Corazón sacratísimo y melifluo de Jesús, que, con ferventísimos deseos y ardentísimo amor, deseáis corregir y desterrar la sequedad y tibieza de nuestros corazones! Inflamad y consumid las maldades e imperfecciones del mío, para que se abrase en vuestro amor; dadme la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra vos, ¡oh amantísimo Corazón!, y la que os pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, culto vuestro y bien de mi alma.
Tres Padrenuestros, tres Avemarías, en reverencia de las tres insignias de la Pasión con que se mostró el divino Corazón a Santa Margarita de Alacoque. Oraciones finales.


DÍA SEGUNDO
Acto de contrición y oración preparatoria.
Oración. ¡Oh Corazón amabilísimo de Jesús, celestial puerta por donde nos llegamos a Dios y Dios viene a nosotros! Dignaos estar patente a nuestros deseos y amorosos suspiros, para que, entrando por vos a vuestro Eterno Padre, recibamos sus celestiales bendiciones y copiosas gracias para amaros. Dadme la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra vos, ¡oh amante Corazón!, y la que os pido en esta novena, sí es para mayor gloria de Dios, culto vuestro y bien de mi alma. Amén.
Tres Padrenuestros y Avemarías. Oraciones finales.


DÍA TERCERO
Acto de contrición y oración preparatoria.
Oración. ¡Oh Corazón Santísimo de Jesús, camino para la mansión eterna y fuente de aguas vivas! Concededme que siga vuestras sendas rectísimas para la perfección y para el cielo, y que beba de vos el agua dulce y saludable de la verdadera virtud y devoción, que apaga la sed de todas las cosas temporales. Dadme la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra vos, ¡oh amante Corazón!, y la que os pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, culto vuestro y bien de mi alma. Amén.
Tres Padrenuestros y Avemarías. Oraciones finales.


DÍA CUARTO
Acto de contrición y oración preparatoria.
Oración. ¡Oh Corazón purísimo de Jesús, espejo cristalino en quien resplandece toda la perfección! Concededme que yo pueda contemplaros perfectamente, para que aspire a formar mi corazón a vuestra semejanza, en la oración, en la acción y en todos mis pensamientos, palabras y obras. Dadme la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas con­­tra vos, ¡oh amante Corazón!, y la que os pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, culto vuestro y bien de mi alma. Amén.
Tres Padrenuestros y Avemarías. Oraciones finales.


DÍA QUINTO
Acto de contrición y oración preparatoria.
Oración. ¡Oh Corazón dulcísimo de Jesús, órgano de la Trinidad venerada, por quien se perfeccionan todas nuestras obras! Yo os ofrezco las mías, aunque tan imperfectas, para que supliendo vos mi negligencia, puedan aparecer muy perfectas y agradables ante el divino acatamiento. Dadme la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra vos, ¡oh amante Corazón!, y la que os pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, culto vuestro y bien de mi alma. Amén.
Tres Padrenuestros y Avemarías. Oraciones finales.

Novena de la Virgen de las Lagrimas


ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS




Oh María Inmaculada, Madre y consoladora nuestra, me refugio en vuestro amabilísimo Corazón con toda la confianza de que soy capaz; vos seréis el objeto más querido de mi amor y veneración. A vos, que sois la dispensadora de los tesoros celestiales, recurriré siempre en mis penas para tener paz, en mis dudas para tener luz, en mis peligros para ser defendido, en todas mis necesidades para obtener vuestro socorro. Sed, pues, mi refugio, mi fortaleza, mi consolación, oh María consoladora. Por piedad, a la hora de mi muerte, recibid los últimos suspiros de mi corazón y obtenedme un lugar en la mansión celestial, donde todos los corazones unidos alabarán eternamente el Corazón adorable de Jesús, al mismo tiempo que a vuestro Corazón siempre amable, oh María. Tierna Madre nuestra, consoladora de los afligidos, rogad por nosotros que recurrimos a vos.
Rezar a continuación la oración del día que corresponda:




Dia Primero


Por la señal...
Señor mío Jesucristo...
Oración preparatoria.
Oh Corazón de María, Madre de Dios y Madre nuestra; Corazón amabilísimo, objeto de las complacencias de la adorable Trinidad, y digno de toda la veneración y ternura de los ángeles y de los hombres; Corazón el más semejante al de Jesús, del que sois la más perfecta imagen; Corazón lleno de bondad y tan compasivo de nuestras miserias, dignaos derretir el hielo de nuestros corazones, y haced que estén enteramente encaminados hacia el del divino Salvador. Infundid en ellos el amor de vuestras virtudes, inflamadlos con aquel feliz fuego en que el vuestro arde de continuo. Guardad en vuestro Corazón a la santa Iglesia, custodiadla y sed siempre su dulce asilo y su torre inexpugnable contra todo asalto de sus enemigos. Sed nuestro camino para ir a Jesús y el canal por donde nos vengan todas las gracias necesarias para salvarnos. Sed nuestro socorro en las necesidades, nuestro alivio en las aflicciones, nuestro sostén en las tentaciones, nuestro refugio en las persecuciones, nuestra ayuda en todos los peligros, pero especialmente en los últimos combates de nuestra vida, en el momento de nuestra muerte, cuando todo el infierno se desencadene contra nosotros para arrebatar nuestras almas, en aquel terrible momento, en aquel formidable instante del que depende nuestra eternidad. Ah, sí, oh Virgen piadosísima, haced que entonces sintamos la ternura de vuestro maternal Corazón y la fuerza de vuestro valimiento para con Jesús abriéndonos en la fuente misma de la misericordia un seguro refugio, para que podamos llegar a bendecirle con vos en el paraíso por los siglos de los siglos. Así sea.
Para más obligar a la Stma. Virgen, récense tres Avemarías con la siguiente jaculatoria: ¡Nuestra Señora de las Lágrimas, rogad por nosotros!. Terminar con la oración final.

Dia Segundo
Dia Tercero
Por la señal...
Señor mío Jesucristo...
Oración preparatoria.
Virgen bendita, Madre de Dios, desde el Cielo, donde estáis sentada, como Reina, volved benigna vuestra mirada hacia este miserable pecador, vuestro siervo; quien, aunque penetrado de su indignidad, os bendice y ensalza desde lo íntimo de su corazón, como a la más pura, la más bella y la más santa de todas las criaturas, en reparación de las ofensas que os hacen las lenguas impías y blasfemas; bendice vuestro nombre, bendice vuestras sublimes prerrogativas de verdadera Madre de Dios, siempre Virgen, concebida sin mancha de pecado, de corredentora del género humano; bendice al Eterno Padre que os escogió de un modo particular por Hija; bendice al Verbo encarnado que, vistiéndose de la humana naturaleza en vuestro purísimo seno, os hizo Madre; bendice al Espíritu divino que os quiso por esposa suya; bendice y ensalza a la augusta Trinidad que os escogió y amó con tanta predilección, que os exaltó sobre todas las criaturas a la más sublime alteza.
¡Oh Virgen santa y misericordiosa! Alcanzad el arrepentimiento a los que os ofenden, y dignaos aceptar este pequeño obsequio de vuestro siervo, obteniéndome de vuestro divino Hijo el perdón de mis propios pecados. Así sea.
oración final.

Para más obligar a la Stma. Virgen, récense tres Avemarías con la siguiente jaculatoria: ¡Nuestra Señora de las Lágrimas, rogad por nosotros!. Terminar con la

Dia  Cuarto
Por la señal...
Señor mío Jesucristo...
Oración preparatoria.
¡Oh Virgen Santísima y Reina de los Mártires, María, quién me diera estar en el Cielo para contemplar los honores que recibís de la Trinidad beatísima y de toda la Corte celestial! Pero como todavía voy peregrinando por este valle de lágrimas, dignaos aceptar también en mí, pecador e indigno siervo vuestro, el homenaje más sincero y el acto más perfecto de sumisión que puede ofreceros una humana criatura. A vuestro Corazón, traspasado con tantas espadas de dolor, confío desde hoy para siempre mi pobre alma. Asociadme a vuestros dolores y no permitáis que huya jamás de la Cruz en la que murió por mi salvación vuestro unigénito Hijo. Con vos, oh María sufriré todas las tribulaciones, contradicciones y enfermedades que agrade a vuestro divino Hijo enviarme en esta vida. Todo lo ofrezco a Dios en memoria de los dolores que sufristeis durante vuestra vida mortal, de modo que cada pensamiento de mi mente, cada latido de mi corazón, sean de aquí en adelante un acto de compasión de vuestros dolores y de complacencia por la gloria que gozáis ahora en el Cielo. Sí, amada Madre, como yo me compadezco ahora de vos y me gozo de veros tan glorificada, tened vos compasión de mí reconciliándome con vuestro Hijo Jesús, a fin de que torne a ser vuestro fiel y verdadero hijo. Cuando llegue el fin de mi vida, venid a asistirme en mi agonía, como asististeis a la de vuestro divino Hijo, para que, al salir de este penoso destierro, pueda ir a participar de vuestra gloria en el Paraíso. Así sea.
Para más obligar a la Stma. Virgen, récense tres Avemarías con la siguiente jaculatoria: ¡Nuestra Señora de las Lágrimas, rogad por nosotros!. Terminar con la oración final.

Dia  Quinto
Por la señal...
Señor mío Jesucristo...
Oración preparatoria.
Oh excelentísima, gloriosísima y santísima María, siempre Virgen inmaculada, Madre de nuestro Señor Jesucristo, reina del mundo y señora de todas las criaturas, que a nadie abandonas, a nadie desprecias, a nadie que a ti recurra con un corazón puro y humilde despachas desolado, no me deseches a mí por mis innumerables y gravísimos pecados, no me abandones por mis excesivas iniquidades, ni tampoco por la dureza e inmundicia de mi corazón: no apartes a este tu siervo de tu gracia y de tu amor. Escucha a este miserable pecador que confía en tu piedad y misericordia; socórreme, oh piadosísima Virgen María, en todas mis tribulaciones, angustias y necesidades, y alcánzame de tu amado Hijo, Dios omnipotente y Señor nuestro Jesucristo, el perdón y remisión de todos mis pecados y la gracia de tu temor y amor, juntamente con la salud y castidad del cuerpo y la inmunidad de todos los males y peligros de alma y cuerpo. En mi postrer momento sé mi piadoso auxilio, y libra mi alma y las almas de mis padres, hermanos, hermanas y amigos, consanguíneos y bienhechores y de todos los fieles vivos y difuntos de las eternas tinieblas y de todo mal, por Aquél a quien llevaste nueve meses en tu sacratísimo seno y con tus santas manos reclinaste en un pesebre, nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que sea bendito por los siglos de los siglos. Amén.
Para más obligar a la Stma. Virgen, récense tres Avemarías con la siguiente jaculatoria: ¡Nuestra Señora de las Lágrimas, rogad por nosotros!. Terminar con la oración final

Dia de Pentecostes


Pentecostés (del griego Πεντηκοστή (ημέρα), Pentekosté (heméra) "el quincuagésimo día") describe la fiesta del quincuagésimo día después de la Pascua (Domingo de Resurrección) y que pone término al tiempo pascual.
Durante Pentecostés se celebra el descenso del Espíritu Santo y el inicio de la actividad de la Iglesia, por ello también se le conoce como la celebración del Espíritu Santo. En la liturgia católica es la fiesta más importante después de la Pascua y la Navidad. La liturgia incluye la secuencia medieval Veni, Sancte Spiritus.
El fondo histórico de tal celebración se basa en la fiesta semanal judía llamada Shavuot (fiesta de las semanas), durante la cual se celebra el quincuagésimo día de la aparición de Dios en el monte Sinaí, por lo tanto en el día de Pentecostés también se celebra la entrega de la Ley (mandamientos) al pueblo de Israel.


martes, 14 de junio de 2011

Santo Rosario (Completo)

MISTERIOS GOZOSOS





MISTERIOS GLORIOSOS

 
 
 
MISTERIOS LUMINOSOS
 
 
 
 
MISTERIOS  DOLOROSOS
 
 
 
 
De todo corazòn espero y les guste aun me flata  mas ..  bajare mas un par de dias .
GRACIAS.

lunes, 6 de junio de 2011

Novena ala Misericordia

"Deseo que durante estos nueve días encamines almas hasta el manantial de Mi misericordia, para que encuentren allí la fortaleza, el refugio y toda aquella gracia que necesiten en las penalidades de la vida, y especialmente en la hora de la muerte. Cada día traerás a Mi corazón un grupo de almas diferentes y las sumergirás en el océano de Mi misericordia y Yo conduciré todas esas almas a la mansión de Mi Padre... Todos los días implorarás a Mi Padre gracias para esas almas en atención a los méritos de mi amarga Pasión."



DÍA PRIMERO
Por todo el género humano,
especialmente por los pecadores

Misericordiosísimo Jesús, cuya prerrogativa es tener compasión de nosotros y perdonarnos, no mires nuestros pecados, sino la confianza que depositamos en Tu bondad infinita. Acógenos en la morada de Tu Piadosísimo Corazón y no permitas que salgamos jamás de él. Te lo pedimos por el amor que te une al Padre y al Espíritu Santo.
Padre Eterno, vuelve Tu compasiva mirada hacia todo el género humano y en especial hacia los pecadores, todos unidos en el Piadosísimo Corazón de Jesús. Por los méritos de Su Pasión, muéstranos Tu misericordia, para que alabemos la omnipotencia de Tu misericordia, por los siglos de los siglos. Amen.
Terminar con la corona de la divina misericordia.
CORONA DE LA DIVINA MISERICORDIA
- Comenzar con un Padrenuestro, Ave María y Credo, y luego, con la ayuda de las cuentas de un rosario:
- Al inicio de cada decena decir:
"Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, en expiación de nuestros pecados y los del mundo entero."
- En cada cuenta pequeña de las decenas decir:
"Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero."
- Al terminar las cinco decenas, repetir tres veces:
"Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, Ten misericordia de nosotros y del mundo entero".
Jaculatoria final: "Oh sangre y agua que brotasteis del Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para nosotros, en Vos confío".
Se puede concluir la corona con el rezo de la Salve.

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DÍA SEGUNDO Por las almas de los sacerdotes y religiosos

Misericordiosísimo Jesús, de quien procede toda bondad, multiplica Tus gracias sobre las religiosas consagradas a Tu servicio, para que puedan hacer obras dignas de misericordia; y que todos aquellos que la vean, glorifiquen al Padre de Misericordia que está en el cielo.
Padre Eterno, vuelve Tu mirada misericordiosa hacia el grupo elegido de Tu viña (hacia las almas de sacerdotes y religiosos); dótalos con la fortaleza de Tus bendiciones. Por el amor del Corazón de Tu Hijo, en el cual están unidos, impárteles Tu poder y Tu luz, para que guíen a otros en el camino de la salvación y con una sola voz canten alabanzas a tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
Terminar con la corona de la divina misericordia.
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DÍA TERCERO
Por todas las almas devotas y fieles

Misericordiosísimo Jesús, del tesoro de Tu misericordia distribuye Tus gracias a raudales entre todos y cada uno de nosotros. Acógenos en el seno de Tu Compasivísimo Corazón y no permitas que salgamos nunca. Te imploramos esta gracia en virtud del más excelso de los amores; aquel con el que Tu corazón arde tan fervorosamente por el Padre Celestial.
Padre Eterno, vuelve Tu piadosa mirada hacia las almas fieles, pues que guardan el legado de Tu Hijo. Por los méritos y dolores de Su Pasión, concédeles Tu bendición y tenlos siempre bajo Tu tutela. Que nunca claudiquen su amor o pierdan el tesoro de nuestra santa fe, sino que, con todos los Ángeles y Santos, glorifiquen tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
Terminar con la corona de la divina misericordia.
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DÍA CUARTO
Por los que no creen y todavía no
conocen la Divina Misericordia
.

Piadosísimo Jesús, Tú que eres Luz del género humano, recibe en la morada de Tu corazón lleno de compasión, las almas de aquellos que todavía no creen en Ti, o que no te conocen. Que los rayos de Tu gracia los iluminen para que también, unidos a nosotros, ensalcen tu maravillosa misericordia, y no los dejes salir de la morada de Tu corazón desbordante de piedad.
Padre Eterno, vuelve Tu piadosa mirada a las almas de aquellos que no creen en Tu Hijo, y a las de aquellos que todavía no te conocen, pero anidan en el Compasivo Corazón de Jesús. Aproxímalos a la luz del Evangelio. Estas almas desconocen la gran felicidad que es amarte. Concédeles que también ellos ensalcen la generosidad de Tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
Terminar con la corona de la divina misericordia.
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DÍA QUINTO

Por las almas de nuestros
hermanos separados
Misericordiosísimo Jesús, que eres la Bondad misma, no niegues la luz a aquellos que Te buscan. Recibe en el seno de Tu Corazón desbordante de piedad las almas de nuestros hermanos separados. Encamínalos, con la ayuda de Tu luz, a la unidad de la Iglesia, y no los dejes marchar del cobijo de Tu Compasivo Corazón, todo amor; haz que también ellos lleguen a glorificar la generosidad de tu misericordia.
Padre Eterno, vuelve Tu piadosa mirada hacia las almas de nuestros hermanos separados, especialmente hacia las almas de aquellos que han malgastado Tus bendiciones y abusado de Tus gracias, manteniéndose obstinadamente en el error. También a ellos da cobijo el Corazón misericordioso de Jesús; no mires sus errores, sino el amor de Tu Hijo y los dolores de la Pasión que sufrió y que aceptó por su bien. Haz que glorifiquen Tu gran Misericordia por los siglos de los siglos. Amen.
Terminar con la corona de la divina misericordia.
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DÍA SEXTO

Por las almas mansas y humildes
y las de los niños pequeños
Misericordiosísimo Jesús que dijiste: "aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón", acoge en Tu Corazón desbordante de piedad a todas las almas mansas y humildes, y las de los niños pequeños. Estas almas son la delicia de las regiones celestiales y las preferidas del Padre Eterno, pues se recrea en ellas muy particularmente. Son como un ramillete de florecillas que despidieran su perfume ante el trono de Dios. El mismo Dios se embriaga con su fragancia. Ellas encuentran abrigo en Tu Piadosísimo Corazón, oh Jesús y entonan incesantemente himnos de amor y de gloria.
Padre Eterno, vuelve Tu mirada llena de misericordia hacía estas almas mansas, hacia estas almas humildes y hacia los niños pequeños acurrucados en el seno del corazón desbordante de piedad de Jesús. Estas almas se asemejan más a Tu Hijo. Su fragancia asciende desde la tierra hasta alcanzar Tu Trono, Señor. Padre de misericordia y bondad suma, Te suplico, por el amor que Te inspiran estas almas y el gozo que Te proporcionan: bendice a todo el género humano, para que todas las almas a la par entonen las alabanzas que a Tu misericordia se deben por los siglos de los siglos. Amén.
Terminar con la corona de la divina misericordia.
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DÍA SÉPTIMO

Por las almas que veneran
especialmente la Misericordia Divina

Misericordiosísimo Jesús, cuyo Corazón es el Amor mismo, recibe en Tu Corazón piadosísimo las almas de aquellos que de una manera especial alaban y honran la grandeza de Tu misericordia. Son poderosas con el poder de Dios mismo. En medio de las dificultades y aflicciones siguen adelante, confiadas en Tu misericordia; y unidas a Ti, oh Jesús, portan sobre sus hombros a todo el género humano; por ello no serán juzgadas con severidad, sino que Tu misericordia las acogerá cuando llegue el momento de partir de esta vida.
Padre Eterno, vuelve Tu mirada sobre las almas que alaban y honran Tu Atributo Supremo, Tu misericordia infinita, guarecidas en el Piadosísimo Corazón de Jesús. Estas almas viven el Evangelio con sus manos rebosantes de obras de misericordia, y su corazón, desbordante de alegría, entona cánticos de alabanza a Ti, Altísimo Señor, exaltando Tu misericordia. Te lo suplico Señor: muéstrales Tu misericordia, de acuerdo con la esperanza y confianza en Ti depositada. Que se cumpla en ellos la promesa hecha por Jesús, al expresarles que durante su vida, pero sobre todo a la hora de la muerte, aquellas almas que veneraron Su infinita misericordia, serían asistidas por El, pues ellas son su gloria. Amén.
Terminar con la corona de la divina misericordia.
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DÍA OCTAVO

Por las almas que estén en el purgatorio
Misericordiosísimo Jesús, que exclamaste ¡misericordia!, introduzco ahora en el seno de Tu Corazón desbordante de misericordia las almas del purgatorio, almas que tanto aprecias pero que, no obstante, han de pagar su culpa. Que el manantial de Sangre y Agua que brotó de Tu Corazón apague las llamas purificadoras para que, también allí, el poder de Tu misericordia, sea glorificado.
Padre eterno, mira con ojos misericordiosos a estas almas que padecen en el purgatorio y que Jesús acoge en Su Corazón, desbordante de piedad. Te suplico, por la dolorosa Pasión que sufrió Tu Hijo, y por toda la amargura que anegó Su sacratísima alma: muéstrate misericordioso con las almas que se hallan bajo Tu justiciera mirada. No los mires de otro modo, sino sólo a través de las heridas de Jesús, Tu Hijo bien amado; porque creemos firmemente que Tu bondad y compasión son infinitas. Amén.
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DÍA NOVENO

Por las almas tibias
Piadosísimo Jesús, que eres la Piedad misma. Traigo hoy al seno de Tu Compasivo Corazón a las almas enfermas de tibieza. Que el puro amor que Te inflama encienda en ellas, de nuevo, la llama de tu amor, y no vuelva el peso muerto de su indiferencia a abrumante con su carga. ¡Oh, Jesús!, todo compasión, ejerce la omnipotencia de Tu Misericordia, y atráelas a Ti, que eres llama de amor viva y haz que ardan con santo fervor, porque Tú todo lo puedes.
Padre Eterno, mira con ojos misericordiosos a estas almas que, a pesar de todo, Jesús cobija en el seno de su Corazón lleno de piedad. Padre de Misericordia, te ruego, por los sufrimientos que Tu Hijo padeció, y por sus tres largas horas de agonía en la Cruz, que ellas también glorifiquen en el mar sin fondo de Tu misericordia, Amén.
Terminar con la corona de la divina misericordia.

El Papa Pide Oraciones en Junio por los Sacerdotes

En este mes de junio, Benedicto XVI pide en particular oraciones por los sacerdotes para que sean testigos auténticos del amor de Dios.
Esta es la propuesta que hace en las intenciones de oración, contenidas en la carta pontificia que ha confiado al Apostolado de la Oración, iniciativa que siguen casi 50 millones de personas en los cinco continentes.
La intención general dice: “Para que los sacerdotes, unidos al Corazón de Cristo, siempre sean verdaderos testigos del amor solícito y misericordioso de Dios”.
Esta petición del papa tiene lugar cuando se cumple un año de la clausura del año sacerdotal, período en el que la Iglesia se unió de manera particular en oración por sus sacerdotes en medio de escándalos de una pequeñísima parte de ellos, que sin embargo ha acarreado un grave perjuicio en la percepción de su vocación por parte de la opinión pública.
Por otra parte, el mes de junio es el mes que la Iglesia dedica tradicionalmente al Sagrado Corazón de Jesús.
Además de la intención general, el papa propone también una intención misionera, que en el mes de junio es:
“Para que el Espíritu Santo haga surgir en nuestras comunidades numerosas vocaciones misioneras, dispuestas a consagrarse plenamente a difundir el Reino de Dios”.




Fuente: Zenit.org

El Papa nombra nuncio en Hungría a monseñor Bottari de Castello


CIUDAD DEL VATICANO, lunes 6 de junio de 2011.- Benedicto XVI nombró nuncio apostólico en Hungría a monseñor Alberto Bottari de Castello, hasta ahora nuncio en Japón, informó este lunes la Oficina de Información de la Santa Sede.
Nacido el 5 de julio de 1942 en la localidad italiana de Montebelluna, fue ordenado sacerdote el 11 de septiembre de 1966 para la diócesis de Treviso.
El 18 de diciembre de 1999, fue nombrado nuncio apostólico en Gambia, Guinea, Liberia y Sierra Leona, así como arzobispo titular de Foraziana. El 6 de enero de 2000, recibió la ordenación episcopal.
El 1 de abril de 2005, fue nombrado nuncio apostólico en Japón y el 8 de diciembre de 2007, recibió el nombramiento de arzobispo titular de Oderzo.
Escocia
Por otra parte, el sábado, el Papa aceptó la renuncia del obispo de la diócesis escocesa de Aberdeen, presentada por monseñorPeter Anthony Moran por razones de edad, y nombró para sustituirlo en el cargo a Hugh Gilbert, OSB, hasta ahora abad del monasterio de Pluscarden.
El obispo electo nació en Emsworth Hants, en Inglaterra, el 15 de marzo de 1952. De familia anglicana, fue recibido en la Iglesia católica cuando tenía 18 años, la vigilia de Navidad de 1970.
Educado en varios colegios de Londres, estudió Historia en el King's College de la Universidad de Londres.
Entró en el monasterio de Pluscarden de Escocia y más tarde fue enviado a la Fort Augustus Abbey para su preparación para el sacerdocio. Emitió su profesión monástica solemne en 1979 y fue ordenado sacerdote en 1982.
En Pluscarden, ha sido sub-prior, prior, abad, vice-maestro y maestro de novicios. También ha formado parte del Consejo de la Unión de Superiores monásticos y del Abbot Visitor's Council.




FUENTE:zenit.org

El papa se une a la beatificación de Palafox, obispo “defensor de los indios”

Fue pastor de Puebla y virrey en México, y de El Burgo de Osma en España

Benedicto XVI se unió espiritualmente desde la capital croata a la beatificación en El Burgo de Osma (España) del obispo de Puebla (México) Juan de Palafox y Mendoza (1602-1659), “defensor de los indios” y virrey en México, en tiempos de Felipe IV.
Tras haber presidido la misa de la Primera Jornada de las Familias Católicas de Croacia, en el hipódromo de la capital, el pontífice dirigió unas palabras en español para unirse a la catedral de Burgo de Osma.
El pontífice calificó a Juan de Palafox como “luminosa figura de obispo del siglo XVII en México y España”, “un hombre de vasta cultura y profunda espiritualidad, gran reformador, pastor incansable y defensor de los indios”.
“El Señor conceda numerosos y santos pastores a su Iglesia como el beato Juan”, deseó el Santo Padre.
La ceremonia de beatificación fue presidida por el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, en representación del obispo de Roma.
Participaron unas tres mil personas, además de doscientos sacerdotes,una treintena de obispos (entre ellos, el arzobispo mexicano de Puebla de los Ángeles), tres cardenales españoles y uno mexicano, así como el nuncio apostólico en España.
Palafox nació en 1600 en la localidad navarra de Fitero y murió en El Burgo de Osma en 1653. Trece años después se  abrió su proceso de beatificación. El 26 de febrero de 2009 el Vaticano reconoció como milagrosa la curación de un sacerdote --Lucas Fernández de Pinedo, enfermo de tuberculosis-- por su intercesión de Juan de Palafox, y el 8 de febrero de 2010, el Papa aprobó esta beatificación.
Juan de Palafox y Mendoza, nombrado obispo de Puebla de los Ángeles en 1642, desempeñó durante unos meses los cargos de virrey y arzobispo de México. Desempeñó asimismo el cargo de consejero del Consejo Real de Indias entre 1633 y 1653. Al regresar a España, fue obispo de Osma.
Al inicio de la beatificación, el obispo de Osma-Soria, monseñor Melgar, glosó la biografía de Palafox, destacando su "generosidad" con los pobres y la huella imborrable que dejó en la diócesis.
En su homilía, el cardenal Amato recordó el extraordinario espectáculo de santidad que ha ofrecido la Iglesia española en su larga historia y resaltó que Palafox sobre todo fue un santo, cuyo celo pastoral consistía esencialmente, citando sus mismas palabras, "en extirpar el mal y plantar lo que es santo y bueno".
Además identificó a Palafox como uno de los personajes más singulares de la santidad "porque en su vida experimentó la gloria de las cargas más elevadas y la humillación de la desgracia y el aislamiento, que acogió con fe heroica y con auténtico espíritu cristiano".
Nada más tener lugar la beatificación, se produjo la firma del hermanamiento entre las ciudades de El Burgo de Osma y Puebla de los Ángeles.
Y el miércoles 22 de junio las reliquias del nuevo beato llegarán a México y serán veneradas en la catedral metropolitana de la capital, en San Miguel del Milagro, en Tlaxcala y en la catedral de Puebla.

Debemos creer en Cristo y esperar en Èl

Creer es estàr seguros de que El sì puede ayudarnos. Esperar es estàr seguros de que El si quiere venir a cada momento en nuestra ayuda.Sus promesas para los que creen en El y esperan en su bondad son maravillosas:"Todo es posible para el que tiene fe". Segùn sea tu fe asì seràn las cosas que te sucederàn. Nada es imposible para el que cree. Si tienes fe aunque sea como un granito de mostaza, le diràs a una montaña. quìtate de aquì y lànzate a el mar y te obedecerà, tec,etc.


Una ves que hemos reconocido que el mayor mal en la vida es el pecado.Que Cristo muriò para conseguir el perdon de nuestros pecados, y que si pedimos perdon en su nombre lo conseguiremos.Que Jesùs resucitado nos quiere resucitar tambièn a una vida de paz y felicidad aùn en esta tierra.Y que "Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece"y que "Si Cristo està en favor nuestro nadie podrà contra nosotros", entonces hemos dado en paso decisivo que nos trasladò del camino ancho que desciende hacia el abismo del castigo, hacia el camino elevado que lleva ala verdadera felicidad. Ahora  nos queda irnos entusiasmados dia por dia por Cristo con la lectura y meditaciòn de su evangelio y el recuerdo de sus mandatos.En adelante cuando vayamos a tomar una resoluciòn importante diremos :  " Señor ¿què quieres que yo haga?, y de vez en cuando examinaremos nuestro hablar y nuestro proceder para ver si en verdad nuestra conducta està de acuerdo con la voluntad de dios y de su Cristo.